En los sistemas de propulsión naval, el control de vibraciones y ruido estructural es clave para mejorar la eficiencia energética, alargar la vida útil de los equipos y reducir la huella acústica submarina. Estas soluciones no solo tienen un impacto técnico, sino también ambiental, ya que el uso de materiales optimizados contribuye a disminuir el peso a bordo y, con ello, el consumo. Asimismo, los sistemas de aislamiento acústico y vibratorio limitan la propagación del ruido radiado, lo que favorece la protección del entorno marino.
En el ámbito de la defensa, reducir la transmisión de vibraciones al casco resulta especialmente crítico, tanto en buques de superficie como en submarinos, donde el sigilo es esencial. Una protección eficaz frente a choques también refuerza la seguridad operativa y minimiza el riesgo de daños en equipos sensibles.
La empresa española Viblens, miembro del Clúster Marítimo Naval de Cádiz, está especializada en vibraciones, choques y ruido estructural. Ofrece servicios de ingeniería, diseño y formación. Además, cuenta con productos de desarrollo propio que incluyen láminas de aislamiento, cojines metálicos, silenciadores acústicos, calorifugado y compensadores.
Viblens además representa en España a fabricantes líderes como Willbrandt (amortiguadores), KnitMesh Technologies (malla metálica), Crystal Instruments y Predicto (analizadores y sistemas de monitorización de vibraciones).
