El astillero español C.N.P. Freire, S.A. ha firmado un contrato con la Administración Sueca de Material de Defensa (FMV) para la construcción de cuatro nuevos buques destinados a misiones de apoyo naval.
Los buques tendrán una eslora de 47 metros, alcanzarán una velocidad máxima de 12 nudos y contarán con autonomía de hasta 10 días, con capacidad para 16 tripulantes.
El acuerdo consolida la proyección internacional de la industria naval española en el ámbito de la defensa y subraya la competitividad de los astilleros nacionales en programas de alto valor tecnológico.
Los nuevos buques tendrán un peso de 840 toneladas, una eslora de 47 metros, alcanzarán una velocidad máxima de 12 nudos y dispondrán de una autonomía de hasta diez días, con capacidad para alojar a 16 tripulantes. Su diseño responde a los exigentes requisitos operativos del entorno escandinavo, con capacidad para navegar en condiciones de hielo y soportar meteorología adversa. Su capacidad de carga es de 60 toneladas.
Los buques remolcadores se entregarán a las Fuerzas Armadas suecas, según la FMV, en 2030. La adquisición comenzó en el verano de 2024 y, tras la firma del contrato, se entra ahora en la fase de producción. La estrategia del proyecto consiste, según la administración sueca, en adquirir un buque civil y, posteriormente, incorporar armamento y sistemas de mando y comunicaciones militares en un astillero de militarización adquirido por separado, afirma Carl Johan Widmark, director de proyecto de FMV.
Plataformas para la logística marítima
Los remolcadores son uno de los cuatro nuevos tipos de plataformas que forman parte del trabajo que FMV realiza actualmente para apoyar a las Fuerzas Armadas en el desarrollo de la logística móvil marítima. Otros tipos de plataformas que se incluyen son buques de trabajo, remolcadores de puerto y buques de carga, destinados al rescate de torpedos y trabajos submarinos. También se está adquiriendo equipo para el suministro logístico de submarinos con el fin de fortalecer la logística móvil marítima.
La nueva capacidad que aportan los buques empujadores hace que la logística de los buques de la Armada sea más flexible y menos vulnerable.
El contrato contempla la construcción de una flota concebida específicamente para misiones de apoyo naval, con especial atención a la versatilidad operativa. Cada unidad incorporará dos grúas principales en cubierta y una grúa auxiliar, lo que permitirá realizar operaciones de carga y descarga de forma autónoma. Además, dispondrán de una rampa plegable en popa para facilitar el embarque y desembarque de vehículos.
Uno de los elementos más destacados del programa es la incorporación de un sistema de propulsión diésel-eléctrica de nueva generación. Este sistema estará compuesto por cuatro generadores de velocidad variable conectados a dos buses de corriente continua, lo que optimiza el consumo de combustible y reduce las emisiones. La configuración incluye dos hélices azimutales de paso fijo y una hélice de maniobra, todas ellas accionadas por motores eléctricos.
Esta solución tecnológica permite cumplir con los estándares ambientales más exigentes y mejora la eficiencia energética de los buques, un factor cada vez más relevante en los programas de adquisición naval europeos. La combinación de sostenibilidad y capacidad operativa sitúa a estas plataformas dentro de la tendencia actual hacia buques militares más eficientes y adaptados a escenarios de elevada exigencia climática.
Desde el punto de vista industrial, el contrato supone un nuevo hito para un astillero español con más de un siglo de trayectoria. Fundado en 1895, Freire Shipyard es una empresa familiar que, tras cuatro generaciones, continúa bajo la propiedad de la familia fundadora. Desde la década de 1960, cuando inició la construcción de buques de acero, ha entregado más de 280 unidades a más de 25 países.
En la actualidad, el astillero vigués está especializado en la construcción y reparación de buques de acero de alto valor tecnológico de hasta 155 metros de eslora, incluyendo buques oceanográficos, de investigación, patrulleros militares, buques de apoyo offshore y otras embarcaciones especializadas. Su capacidad para desarrollar plataformas a medida ha sido determinante para la adjudicación de este programa por parte de la FMV.
Para la Administración Sueca de Material de Defensa, la incorporación de estos cuatro buques fortalecerá su capacidad de respuesta y apoyo operativo, dotando a la marina sueca de nuevas capacidades logísticas adaptadas a su entorno estratégico. La FMV es el organismo responsable de la adquisición de equipos y servicios para las Fuerzas Armadas de Suecia, asegurando que sus unidades dispongan del material necesario para cumplir sus misiones.
En un contexto de creciente demanda de capacidades navales en el norte de Europa, el contrato adjudicado a un astillero español refuerza la presencia de la industria naval nacional en mercados internacionales estratégicos. Además, evidencia la capacidad tecnológica y de gestión de proyectos de los constructores españoles para competir en programas de defensa en entornos altamente exigentes.
Con esta operación, Freire Shipyard consolida su posición como uno de los referentes españoles en la construcción de buques especializados de última generación y amplía su cartera de clientes institucionales en el ámbito de la defensa europea.
