La electrificación de embarcaciones y operaciones portuarias avanza de manera acelerada gracias al desarrollo de nuevas tecnologías de almacenamiento energético. Entre ellas, las baterías LFP de aplicación marina suministradas por Vulkan Española S.A., diseñadas y fabricadas por AYK Energy, se posicionan como una de las soluciones más seguras y versátiles del mercado. Su arquitectura modular, los avanzados sistemas de monitorización y sus capacidades de integración las convierten en un elemento clave para proyectos de hibridación, ferries eléctricos y suministro energético en muelle.

Un aspecto destacado es el acceso granular a la información operativa. Estas baterías permiten monitorizar parámetros a nivel de celda, proporcionando datos críticos para la gestión energética y la configuración de la potencia disponible, también en infraestructuras como muelles, en torno a 2,5 MW, para apoyar operaciones en puerto y recarga de embarcaciones. Para lograr este nivel de control y fiabilidad, es imprescindible disponer de mediciones de alta precisión del voltaje y la corriente de cada celda, lo que permite proteger el sistema frente a sobrecargas e intensidades no deseadas mediante algoritmos específicos integrados en el BMS-EMS.

Además, estas baterías ofrecen opciones de pequeña potencia para hibridación de embarcaciones de operación, así como soluciones intercambiables a bordo de hasta 250 kW, permitiendo flexibilidad en entornos donde el espacio es limitado o donde la operación exige cambios rápidos de energía. Los contenedores tipo Cosmos y Polaris Pod presentados permiten configuraciones intercambiables, desde unidades de 211-233 kWh hasta grandes sistemas de 2.5–2.8 MWh, diseñados para hibridaciones en barcos ya construidos o en operación, así como para instalaciones que prefieren sistema de almacenamiento energético independiente y fácilmente sustituible por unidades recargadas bien a bordo, bien en puerto o incluso en plantas de recarga en otras localizaciones diferentes del puerto.

En cuanto a la seguridad, todos los sistemas cuentan con protección eléctrica IP67 y un conjunto de tres niveles de seguridad frente a sobrecarga y consecuente runaway térmico. Esto incluye la activación de un “independent hardware trip”, la supervisión directa de tensiones y corrientes eléctricas, la detección temprana de gases y la activación del sistema de extinción interno y externo. El sistema de mitigación térmica se basa en un enfoque secuencial y controlado: el módulo detecta presencia de gases y temperaturas no admisibles, se habilitan las válvulas individuales en el/los módulos afectados, se aplica niebla de agua directamente sobre las celdas y el módulo se inunda de forma estanca, garantizando la contención del incidente. El exceso de agua y gases se conduce hacia el ducto de extracción para su evacuación segura, lo que asegura una gestión eficiente del evento sin propagación al resto del sistema. Esta arquitectura multicapa posiciona a estas baterías entre las más avanzadas en materia de seguridad pasiva y activa dentro del sector marítimo. El sistema solo anula el “string” afectado, manteniendo el resto del sistema en operación.
Otro elemento clave es que todos los sistemas se encuentran completamente monitorizados mediante el BMS, junto con los controladores SSC (Single String Controller) y MSM (Multi-String Manager), que conforman un paquete completo de gestión, sincronización y análisis remoto del sistema de baterías. Esta capacidad de supervisión facilita el mantenimiento predictivo, la optimización de ciclos y la integración con sistemas de gestión energética en buques y puertos, pudiendo asesorar al armador sobre el uso del sistema de baterías en tiempo real.
Por último, la refrigeración por aire y la modularidad permiten soluciones compactas en medios contenedores de 20 pies que pueden ser refrigerados con agua en lugar de aire, facilitando el concepto plug and play para instalaciones portuarias. Esto no solo reduce costes operativos y de infraestructura, sino que también disminuye el impacto ambiental al habilitar operaciones de cero emisiones, reduciendo ruidos, vibraciones y contaminación.
En conjunto, la tecnología de baterías LFP de aplicación marina de Vulkan Española y AYK Energy representa un avance significativo hacia la descarbonización marítima, proporcionando seguridad, flexibilidad operativa y una clara oportunidad para la transición energética en puertos y embarcaciones.
